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Guru (17/julio/1966 – 19/abril/2010)

The real mystery is how music history
created by white men or any other white man
that pretended he originated “uh-huh..”
and contended that he innovated “uh-huh..”
a jazz thing
(“Of course we know who can really blow”)
Scheamin on the meaning
of a jazz thing”

Jazz Thing / Gang Starr

El tuit viajó rápidamente por el timeline: Guru ha muerto. Maldita sea, pésima noticia para iniciar la mañana. El padre del movimiento jazz rap surgido en la década de los noventa, y que tendía un puente entre la tradición jazzística afroamericana con la nueva cultura del hip hop, había dejado de existir el lunes pasado víctima de cáncer. Tenía tan sólo 43 años de edad.

La comunidad del hip hop se movió a gran velocidad en la red: trending topic en twitter, blogs rindiéndole tributo, cientos de mensajes de despedida, y no era para menos: Guru fue un artista muy interesado en dignificar la cultura y el arte afroamericanos.

A Guru -cuyo verdadero nombre es Keith Elam- se le conoce básicamente por dos importantes proyectos que han marcado la historia de la música popular: la serie Jazzmatazz y la implacable mancuerna a lado de Dj Premier: Gang Starr. Veámos:

El primero, está compuesto por una serie de 4 discos en los que Guru vuelca su interés en establecer un diálogo cultural y generacional entre el jazz de tradición negra con el hip hop. En los cuatro volúmenes de Jazzmatazz el sonido es en verdad refrescante y muestra al hip hop como una evolución natural del jazz. En la serie, cuya principal característica es la interacción con instrumentos reales, desfilan artistas del calibre de Macy Gray , Issac Hayes, Herbie Hancock, Donald Byrd, entre otras joyitas.

Por su parte, Gang Starr, es indudablemente una de las asociaciones más acertadas que ha dado la música; Guru se hace cargo de la lírica, y es DJ Premier –uno de los mejores productores del universo- quien hace lo propio en las tornamesas. La dupla, al igual que en Jazzmataz, busca el diálogo entre el jazz y el hip hop, pero a diferencia del primero, Gang Starr lo hace dentro del formato de MC y DJ. El resultado es sorprendente. Por ello, los álbumes Step in the Arena y Daily Operation son ya considerados clásicos dentro de la música afroamericana.

En febrero de 2008, en compañía de unos buenos amigos de la estación de radio en la que colaboraba, tuve la fortuna de ver a Guru en el Salón Tarará de la Ciudad de México; gran experiencia, a pesar del infame sonido del lugar. Se veía fuerte, nadie se hubiera imaginado que poco tiempo después el cáncer dominaría sus rimas.

Es a principios de este año cuando inicia la debacle de su salud, pero antes de morir, aparentemente deja una carta a quien llama su mejor y más leal amigo: SuperProducer Solar. En la misiva, Guru deja todos los derechos de tributos y premios en manos de Solar, lo cual, ha puesto ya de cabeza a una parte de la escena del hip hop -como Quest Love– por las dudas en la autenticidad del texto.

Independientemente de la polémica ya desatada por la legitimidad de la carta y sus posibles consecuencias, con la muerte de Guru no sólo se ha ido un MC, sino un artista, un hombre con conciencia social, con integridad, con principios; ya saben, virtudes que parecen delitos en la actualidad.

En nuestro país no se han dejado esperar las reacciones, el programa de radio internet Soul Limbo le rindió un merecido homenaje en su transmisión de martes por la noche a través de Radio Global. Por su parte, el espacio radiofónico Scratchamama lo hará el jueves a las 22:00 a través del 90.9 de FM. Habrá que ver qué sucede con los demás espacios dedicados al hip hop y al jazz. Mientras tanto, sólo queda dar gracias a Guru por su música.

-Oscar Adad

“La música tiene una fuerza muy grande de transformación”: Cyro Baptista (II)

Por Oscar Adad

II

Cyro Baptista es una especie de brujo, un chamán. Conocerle implica entrar en un mundo creativo, vertiginoso; un mundo que descubre a sus visitantes y no al contrario. Cyro es un instigador, crea situaciones, invita al autoconocimiento. Quizá por esa razón los asistentes al taller Rhythm of the Awarness -dirigido a músicos y no músicos-, estamos en verdad sorprendidos por la experiencia.

Al finalizar la sesión, y después de convivir unos minutos con los participantes, accede a una entrevista. El brasileño no aparenta cansancio: es jovial, no pierde la oportunidad de reír; esa noche dará el primero de dos conciertos en la Ciudad de México.

Nos dirigimos a la oficina del club en el que se llevará a cabo la presentación y Cyro se apoltrona cómodamente en una silla de corte ejecutivo: “es para sentirme importante”, me dice riendo.

Banquet of the Spirits es su nuevo proyecto, banda que mezcla con fortuna diversas músicas como el rock, el jazz, las músicas del mundo y, sobre todo, sentido del humor. Para Baptista una de las cosas que más le emocionan de trabajar con el grupo es la conversación que tienen en el escenario. “Tener el desafío de hacer algo que nunca hemos hecho dentro de lo que siempre tocamos”, afirma.

La música del cuarteto es un paisaje sonoro donde tiene cabida, no sólo la música, sino cualquier sonido del entorno (Baptista también construye sus propios instrumentos). Cyro reflexiona en torno a ello; para él, somos producto del medio ambiente. “Es la ley de la causa y efecto: si estoy en la selva voy a hacer el canto de los pájaros, el sonido del agua o del viento, pero si estoy en la ciudad tengo los ritmos de las luces, el sonido de los autos y del metro”, apunta.

Foto: Daniel Sheehan / http://www.eyeshotjazz.com

Una de las características que más llaman la atención del brasileño es su gran cantidad de colaboraciones con músicos de muy distintos estilos. Baptista es capaz de adaptarse a cualquier tipo de situación y dar personalidad a los proyectos a los que es invitado. No puedo resistir lanzarle la pregunta:

¿Tocas con cualquiera que te lo pida?

(Risas) Yo creo que si ¡Pienso que debo aprender a decir NO! Tengo mucha suerte de que mi teléfono suene constantemente. He tenido la oportunidad de tocar con músicos increíbles: Herbie Hancock, Yo-Yo Ma, Paul Simon. Yo no soy músico clásico, tampoco sé nada de jazz, pero creo que es lo que quieren: una deconstrucción de su música, no como un percusionista tradicional y especializado en su instrumento. Yo no soy especializado, tengo los instrumentos, pero mi intención es cómo voy a orquestar esa masa de sonido.

¿De ahí también viene tu interés en construir tus propios instrumentos?

Si, también. Tengo mucho respeto por los percusionistas más tradicionales; yo toco la conga, pero si hay alguna otra persona que lo haga le digo: “¡por favor tóquela usted!”

¿Con qué tipo de músicos te gusta tocar?

Con seres humanos, músicos que tienen corazón, que no sólo les interesa el lado técnico, sino que les interesa crear una situación, un ritual.

¿Es dificil encontrarlos?

No creo, sabes, la música tiene una fuerza muy grande de transformación, nada es estático. Hace 10 o 20 años decía que no iba a tocar cierta música, como el bolero, y después decía: “¡amo el bolero!”; nada en música está escrito en piedra. La percusión es increíble porque no da para tocarla de manera estática, tiene que haber movimiento y con el movimiento viene la transformación.

Finalmente, has dicho que vivimos una crisis espiritual ¿crees que a través de la música podamos volver a acercarnos como seres humanos?

Sin duda, la música puede ayudar mucho a ese problema. Actualmente tenemos computadoras, televisión, videojuegos, todo eso que hacemos muy solos, muy individuales, y que son buenos también pero necesitamos compartir experiencias, contar historias. Si cuento mi historia en esta entrevista espero que ayude a otros, y que la historia de otros me ayude a mí también.

“Hace no mucho, se tocaba por un impulso de sobrevivencia, en un ritual que unía a las personas”: Cyro Baptista (I)

Por Oscar Adad

I

Partes de refrigeradores, material de albañilería, música de todo el mundo, instrumentos hechos en casa, improvisación y fuertes dosis de sentido del humor componen la música de Cyro Baptista.

Foto: Daniel Sheehan / http://www.eyeshotjazz.com

Originario de Brasil, pero radicado en Nueva York desde hace cerca de treinta años, el percusionista ha desarrollado un discurso que va más allá de lo sonoro: Baptista transforma un concierto en una experiencia; un ritual; la creación músical como un acto en común, pues.

Es un hombre que ha colaborado con un sinfín de creadores de las más diversas ramas del sonido: lo mismo se le ve a lado del pianista Herbie Hancock, de John Zorn, del cellista Yo-Yo Ma o de estrellas del pop como Sting o Paul Simon, por citar sólo algunos.

Pero el punto donde puede percibirse la búsqueda de Cyro Baptista es en su trabajo en solitario. Sus discos desafían cualquier intento por asir la música. El brasileño derrocha imaginación y sentido del humor en cada estilo que toca. El cerebro de Baptista funciona como una licuadora donde sus raíces brasileñas, el ritmo de las luces, el jazz, claxons de automóviles, el rock, la laudería, el flamenco, la música electrónica y cualquier ambiente sonoro se enfrascan para dar vida a su manera de interpretar el mundo.

Por si no bastara, el hiperactivo brasileño está muy interesado en la enseñanza de la música. Por ello, en cada lugar que visita se da tiempo para dar clases maestras y talleres para músicos, niños y no músicos. En sus conciertos en la Ciudad de México en noviembre de 2008, Cyro ofreció el taller Rhythm of the Awarness, dirigido a público en general y cuyo principal objetivo es que los participantes tengan consciencia de sus ritmos naturales.

Presentamos la primera parte de esta sabrosa charla con Cyro Baptista:

Foto: Daniel Sheehan / http://www.eyeshotjazz.com

¿Qué es lo que más te gusta de estos talleres?

Que aprendo más de lo que enseño. En el negocio de la percusión tú tocas el instrumento, pero cuando tienes que explicar cómo lo haces parece que tienes que aprender de nuevo: ponerlo en palabras; entonces todos los talleres son un desafío para mí. Es una cosa orgánica porque no es una clínica en la que digo “mira, soy un músico increíble y tú no sabes nada”, creo que todos nosotros ya tenemos este ritmo adentro y el taller está hecho para que esos ritmos aparezcan, por eso se llama Ritmos de la Consciencia.

Eres un profesor poco común…

No me considero de ninguna manera un profesor o maestro, no me gusta que me llamen así. Soy simplemente un músico. Cuando voy a dar un taller antes que ser músico soy un ser humano que está explicando su experiencia con la música. Hace no mucho tiempo, a las seis o siete de la tarde, todos se quedaban alrededor del fuego, eran músicos a esa hora del día y se tocaba por un impulso de sobreviviencia, en un ritual que unía a las personas.

Pareces muy cercano a la tradición oral…

No solo oral porque no tengo nada en contra de leer música, yo no soy el rey de leer música pero es una manera que hace más fácil la comunicación entre los músicos; sin embargo, no creo que sintamos la música por los ojos, la sentimos como un todo.

Foto: Daniel Sheehan / http://www.eyeshotjazz.com

¿Consideras que la música tiene principios biológicos?

Sin duda, estudié un poco de musicoterapia en Brasil cuando estaba tocando con Nana Vasconcelos quien es mi mentor; aprendí mucho con él no sólo de la música sino también mi postura como músico. Cuando estábamos en gira, muchas veces íbamos a hospitales o instituciones y hacíamos talleres con personas que tenían deficiencias extremas, era increíble ver como la música es una cosa química. Había personas que nunca se habían movido, no hablaban, y de un momento a otro, en medio del taller, empezaban a moverse y era una cosa inexplicable. Entonces si creo que hay una cosa química dentro de nosotros que la música cambia.

¿De ahí también surgió la idea de hacer este taller para no musicos?

Si, claro. Se trabaja una situación, entonces trabajamos para catatónicos, esquizofrénicos, para todos. Creo que todos tenemos la música en nuestro corazón y abrir el corazón nos da una oportunidad. La musica tiene esta cualidad de que nosotros podemos hacer lo inimaginable. Por ejemplo, hace un momento, en el taller, hicimos un ritmo con los pies, un ritmo con las manos y cantamos, tres cosas al mismo tiempo y fue algo que hicimos de sorpresa.

*Re:Mixes Banda Regional Mixe / Música para bailar y soñar

Oscar Adad

Definitivamente este no es un disco común, si bien los mixes son conocidos por su gran cantidad de bandas y fuerte arraigo musical, este álbum doble muestra un acercamiento totalmente distinto y enriquecedor a su música.

Banda Regional Mixe / Re:Mixes

El material llama la atención por diversos motivos: la complicidad de Steven Brown (Tuxedomoon, Nine Rain) en la concepción del proyecto; el hecho de que existen composiciones originales en el repertorio y, finalmente, la exposición de la BRM (originaria del pueblo de Tlahuitoltepec, en la Sierra Mixe y conformada por jóvenes estudiantes en el Sistema de Bachillerato Integral Comunitario) con la banda rumana Mahala Rai Sound System.

La participación de Steven Brown como productor artístico del álbum podría sonar extraña si se toma en consideración que el estadounidense es conocido principalmente por su trabajo en la legendaria agrupación Tuxedomoon, la cual es un referente obligado dentro de la música electrónica y el rock de los años 80. Sin embargo, Brown ya había mostrado un particular interés por la cultura mexicana y sus sonidos, tan es así que desde hace más de 10 años radica en nuestro país y da vida al proyecto multicultural Nine Rain, que involucra el rock, la improvisación, la electrónica y la música popular mexicana.

Banda Regional Mixe / Foto: http://www.myspace.com/bandaregionalmixe

Con este panorama Steven Brown y sus socios, Hermenegildo Rojas y Julio García, apoyados por el CONACULTA y la Comisión de Cultura de la LX Legislatura de la Cámara de Diputados echan a andar talleres y a componer con los jóvenes mixes. “Las metas del apoyo financiero que tuvimos en parte fueron para la compra de instrumentos; exponer a los jóvenes a otras músicas del mundo para crear nuevas piezas con la misma instrumentación que ellos utilizan, pero sobre todo para incentivar en ellos la necesidad de componer e improvisar”, apunta Brown en las notas del disco.

Y es que el álbum cuenta con 11 temas firmados por la BRM, Julio García, Leovigildo Martínez y el propio Steven Brown (quien además introdujo la pieza “La Gracia Del Caedor”, compuesta originalmente para una coreografía de Thierry Smits), donde la tradición está profundamente arraigada, pero también la búsqueda de otras posibilidades estéticas, influencias de diversas músicas y, ante todo, un carácter festivo que en conjunto da a la obra contundencia y personalidad. “Me parece muy importante el papel en el que ellos (los mixes) se colocan como músicos porque ya no son sólo intérpretes de una partitura, sino que ahora ellos mismos pueden escribir la música que quieren tocar, explorar sonoridades y de alguna manera llegar a un resultado producto de su misma creatividad”, dice el profesor Julio García en entrevista contenida en el dvd.

Banda Regional Mixe / Re:Mixes

Por otro lado, y a iniciativa de Carlos Becerra (productor ejecutivo), se invitó a la reconocida banda rumana Mahala Rai Sound System -que trabaja sobre la música popular de su país, reggae, rumba catalana y pop oriental- para un concierto en conjunto con la BRM. La presentación se llevó a cabo en el Museo del Ferrocarril Mexicano del Sur de la Ciudad de Oaxaca. Los dos combos hicieron lo propio por separado para finalizar juntos en el escenario. El concierto está parcialmente documentado tanto en el cd como en el dvd.

Finalmente los planes de Steven Brown para la BRM son ambiciosos. “La propuesta es proyectar a estos jóvenes músicos fuera de su lugar de origen, presumir sus talentos al mundo entero”, comenta. Por tal razón Re:Mixes es más allá que un disco, es un proyecto educativo y estético de grandes alcances donde la tradición oral, la academia, lo ancestral y lo contemporáno entretejen un diálogo constante en favor de la creatividad.

No hay duda que al ver y escuchar el material sólo se puede estar de acuerdo con Brown cuando dice que “es música para bailar y soñar”.

*Artículo publicado en el suplemento cultural Letra Viva del periódico El Imparcial de Oaxaca. Noviembre 2009

Posteriormente La BRM se presentó junto a la Kocani Orkestar, originaria de Macedonia. Aquí un video

Re:Mixes

Banda Regional Mixe “BRM”

1 CD + 1 DVD

Independent Recordings / CONACULTA / Cámara de Diputados LX Legislatura / 2009